La harina de almendra es el resultado de moler almendras maduras sin piel hasta obtener un polvo fino similar a la harina tradicional. Granulometría aprox 0.1/0.2mm. Sabor suave, ligeramente dulce y con un aroma sutil a fruto seco.Textura granulosa fina, más húmeda y densa que la harina de trigo.
Características nutritivas: Alta en proteínas, grasas saludables, fibra, vitamina E y magnesio.
Dietas: Naturalmente libre de gluten, ideal para dietas keto, paleo y celíacos.
Usos culinarios principales:
- Repostería: Ingrediente base para macarons, tartas (como la de Santiago), bizcochos y galletas.
- Rebozados: Sustituto del pan rallado para empanar carnes, pescados, pollo o verduras.
- Masas saladas: Base para bases de pizza, panes bajos en carbohidratos y crackers.Espesante: Excelente para dar cuerpo y consistencia a salsas, cremas y sopas.
Consejos Conservación:
Para conservar la harina de almendra fresca y evitar que sus aceites naturales se oxiden (lo que la vuelve rancia y amarga), se recomienda usar siempre envases herméticos, sin aire y lejos de la luz.
Métodos de almacenamiento:
- Temperatura ambiente (Corto plazo): Guárdala en la despensa hasta por 1 a 3 meses, siempre que sea un lugar fresco, seco y oscuro.
- Refrigeración (Mediano plazo): Dura en perfectas condiciones de 6 a 12 meses dentro del refrigerador.
- Congelación (Largo plazo): Se mantiene intacta hasta por 2 años en el congelador; el frío extremo frena por completo la degradación de sus grasas