El granillo de almendra (o almendra picada) es almendra cruda sin piel cortada en trozos muy pequeños y uniformes.
Usos principales:
- Repostería: Para decorar tartas (como la tarta de Santiago), pasteles, bombones y galletas.
- Textura: Aporta un toque crujiente a helados, yogures y cremas.
- Cocina salada: Ideal para rebozar carnes o pescados y para espesar salsas
Consejos de conservación:
Para conservar el granillo de almendra fresco, crujiente y evitar que se ponga rancio, preservar el producto del oxígeno (mantener en envases cerrados, a ser posible herméticos), de las fuentes de calor (sol, microondas, horno,...) y la humedad.
El granillo crudo dura mucho más tiempo guardado.
El granillo una vez se ha tostado se enrancia mucho más rápido porque el calor ya ha liberado sus aceites. Si te ha sobrado granillo tostado, consérvalo preferiblemente en refrigeración y consúmelo en un par de semanas para disfrutar de su máximo crujido.