Edulcorante en forma de cristales con olor y sabor dulce.
La fructosa es un azúcar simple (monosacárido) con propiedades técnicas muy valoradas en la pastelería y heladería profesional, destacando por su alto poder edulcorante, su capacidad para retener humedad y su función anticongelante. A menudo se utiliza como alternativa a la sacarosa (azúcar de mesa) para mejorar texturas y prolongar la vida útil de los productos.
Usos en Pastelería:
Retención de Humedad: La fructosa es altamente higroscópica, lo que significa que absorbe y retiene agua. Esto permite que los bizcochos, galletas y masas horneadas se mantengan tiernos, suaves y jugosos durante más tiempo, retrasando el resecamiento.
Mayor Poder Edulcorante: Es entre un 30% y un 50% más dulce que la sacarosa, lo que permite reducir la cantidad total de azúcar en la receta.
Mejor Caramelización: Facilita un dorado más rápido y uniforme en productos horneados.Especialidad: Muy usada en pastelería dietética o para personas con diabetes, ya que tiene un índice glucémico más bajo que la sacarosa.
Usos en Heladería:
Agente Anticongelante: La fructosa baja el punto de congelación de las mezclas, evitando la formación de cristales de hielo duros.
Textura Cremosa: Al controlar la cristalización, resulta en helados más suaves, cremosos y fáciles de servir (más fácil de dar forma).
Potenciador de Sabor: Resalta los sabores, especialmente en sorbetes y helados de fruta.
Dosificación: Se recomienda que la fructosa o el azúcar invertido (mezcla de fructosa y glucosa) no supere el 15%-20% del total de azúcares de la receta para evitar que el helado se derrita demasiado rápido.